Por: Jorge E. Mora Reyes

En nuestra sociedad actual “pluralista y multicultural” hemos perdido el enfoque sobre lo bueno y lo malo, sobre la creación y la realidad sobre el estado de opinión y de verdad.

Autores reconocidos han reflexionado, investigado y comentado las razones del porque este error fundamental rige la vida de gran parte de la sociedad; por ejemplo algunos autores contemporaneos tienen una aproximación interesante al tema: Carlos Llano, Enrique Rojas, Francisco Ugarte, José Ramón Ayllón, Domenec Mele, Alejandro Llano, etc.

Vale la pena conseguir algunas de sus obras, ya que es importante en la dimensión de la libertad conocer la realidad para ser feliz.

En el presente artículo únicamente quiero sondear la problemática de una manera sintética para promover la búsqueda de la realidad y el conocimiento buscando que podamos influir en la sociedad, ya que, al fin y al cabo es donde tenemos nuestra mayor meta; somos seres sociales y en concreto como parte de la esfera trascendental es algo esencial.

Se nos ha olvidado, y los medios de comunicación tradicionales (tv, radio, revistas, periódicos, etc. y las nuevas maneras de comunicación -redes sociales-) han contribuido a ello, que no todas las cosas pueden ser consensuadas, que existen fundamentos que no se pueden “votar” o por un medio “democrático” cambiar. Por ejemplo, no podemos votar para que el pay de limón sea, en su naturaleza, un pastel de chocolate o que la lluvia sea de chocolate, u opinar sobre el mar y lo “malvado” que son las “olas”. Suena extraño, casi infantil, bien, a eso hemos llegado, primero “votando” para cambiar la naturaleza del hombre y la mujer, “racionalizando” y manipulando la naturaleza humana, creyéndonos, como sociedad, creadores de la verdad y la realidad.

Creemos que la “democracia” lo puede todo y que el estado de opinión cambia la realidad, donde el sentido común puede alcanzar conocimientos que requieren preparación e información. El estado político ha tomado tanta fuerza (como por ejemplo Europa y sus crisis y las acciones inmorales de los gobiernos de EUA o el apoyo de la ONU a causas “sentimentalistas”, “políticas” o “ideológicas”) que precisamente la sociedad ha perdido fuerza, donde se olvida que siempre que ha sucedido esto hemos terminado en guerras salvajes e inhumanas, ahora mismo la guerra que se vive es ideológica, donde la opinión, parecería es más fuerte que la realidad. Actualmente se vota por si matar o no es algo bueno, si el hombre es hombre y si la mujer es mujer, si se justifica o no la corrupción, si la religión debe permitirse o no, si se le da mas poder a una o unas personas (con toda la miseria que representa un ser humano sin la ayuda divina), si una persona debe de ganar más dinero y otra no sin verdaderamente trabajar, lo que es bello o no, si los recursos son limitados o no, vaya, la lista es interminable.

Cito a José Ramón Ayllón en su obra Mitología moderna de la editorial palabra:

“Aceptar normas básicas de conducta moral quiere decir, entre otras cosas, que el debate no es el último fundamento de la ética, pues un fundamento discutible dejaría de ser fundamento de la ética. Por eso dice Aristóteles que quien discute si se puede matar a la propia madre no merece argumentos, sino azotes. La conducta moral -y también la democracia- solo se puede fundamentar sólidamente sobre principios no discutibles”.

Espero sus comentarios y quedo a sus órdenes en emorar@me.com

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