Child and lovebug-Hace un año y varios meses me sucedió una de las mejores “cosas” que le pueden pasar a un hombre, no, no me gané la lotería, tampoco me regalaron un auto, mucho menos una casa con alberca, tampoco me subieron de puesto, no me compré la tecnología mas moderna, no gané la olimpiadas, tampoco llegó mi libro al millón de copia vendidas, nada de eso…simplemente tuve la bendición de ser padre y al momento supe, cuando iba saliendo la cabecita de mi primer hijo, porqué Dios nos hace partícipes de la creación, pero sobre todo porqué seguimos en el mundo, la dimensión paterna y el amor filial son un verdadero milagro, el cual el lenguaje de la ciencia y los espiritualistas nunca podrán explicar.

Pero mi historia personal, aunque nos dice algunas cosas valiosas -me parece- no es el tema que quiero abordar sino el de ser niños en la vida para ser alegres y hacer felices a los demás, como decía don Jesús Urteaga quien en paz descanse.

-¿A qué se refiere profesor?

-Estimados amigos, ¿con cuantos niños tratamos el día de ayer?, ¿nosotros somos niños?, no me refiero a ser infantil, me refiero a ser como niños: transparentes, humildes y alegres.

Ayer tuve una junta con padres de familia, terminando me reuní con los socios del consejo directivo de una institución…con tristeza digo que vi a demasiados “adultos”, muchos. A los padres de familia les faltaba rectitud de intención, a los directivos falta de humildad, sencillez y a mi fortaleza para hacerles ver a mis “asesorados” que el camino no es el del “exíto”, el de la “activitis”, ni del deporte, ni la independencia, ni mucho menos el del “viajar”, no.

El ambiente que se debe vivir en la navidad -y en todo momento- (dejando de lado el mercantilismo y el hedonismo) es la de entrega, dar sin esperar recibir, de alegría, pero también de silencio.

Silencio para reflexionar lo aprendido y lo hecho, y para pedir ayuda de Dios en todo caso.

Los errores que nos alejan de los niños y de nuestra niñez:

  • Autosuficiencia, soltarnos de todo lazo
  • Pretensión de creernos fin último, como reyes
  • Hacemos las cosas como se nos da la gana
  • Si no lo entendemos no lo aceptamos
  • Espíritus racionalistas
  • Tratar de controlar todo, incluyendo la materia
  • Repetir las típicas frases voluntaristas: si quiero puedo
  • Nos molesta la ayuda: “no, no, yo puedo solo”
  • “Si yo puedo solo, los demás pueden solos”
  • “Nadie me va a decir lo que tengo que hacer”
  • Vivir en el capricho

Si, ya se, algunos de ustedes me dirán que la lista anterior describe mas que a un adulto a un estúpido, pues, a veces así nos comportamos, y lo peor es que nos justificamos, nos lo creemos.

El niño, nuestro niño sabe que no puede hacer las cosas solo, confía en los demás, escucha a los demás, observa y se deja sorprender, es sencillo para las cosas, tiene pocas preocupaciones, vive el presente y se ilusiona con el futuro, no se avergüenza, baila, canta -incluso villancicos-, salta, deja que Dios trabaje con el (ella),  da lo que tiene no lo que le sobra.

En esta navidad hay que vaciarnos, ya que si estamos llenos, ¿que nos va a decir Dios y su madre?

Feliz navidad.

Atte.

Edgar M.

Pd. Otras de las mejores cosas que le pueden pasar a un hombre, a mi parecer, son: estar en gracia, entender la vocación que Dios nos tiene y aceptarla, la mía: el matrimonio y el trabajo.

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