SuperSi nos colocáramos en la cima de la montaña y alguien nos mostrara todo lo que puede ser nuestro, una prestigiosa universidad, un directivo, el presidente de la mesa directiva, los amigos, el o la cónyuge, etcétera, nos podemos convencer de que en verdad, el dinero, el juego de poderes para ascender, el amor a uno mismo son la verdad de la vida, y que de entrada, merecemos todo eso. ¡Que gran tentación!, una tentación que nos aleja del amor de verdad, la ortodoxia cristiano-católica entiende que los méritos de la persona no alcanzan para la salvación, y si no hay salvación no hay felicidad e indudablemente nos alejamos de la verdad.

Los estudiosos del hombre han descubierto que la perfección del ser humano por medio de las virtudes y el desprecio a sí mismo (humildad) es parte fundamental de la felicidad. Y es que me parece que lo que todo hombre desea con el ardor del corazón es la felicidad solo que la buscamos donde nunca lo vamos a encontrar.

Me da alegría trabajar en instituciones educativas, son como una burbuja, un ambiente controlado que simula la realidad, aunque solo sea parcial, pero el ambiente, en su gran mayoría, es de espíritu deportivo, de laboriosidad y en muchos colegios 2 personas logran hacer el trabajo de 20. A pesar de esta alegría no todo es perfecto, claro, las instituciones humanas tienden a “corromperse” o a mentirse para justificar el estilo de vida o los intereses. Estando en el consejo de una de estas instituciones educativas el presidente de la mesa directiva me preguntaba sobre un joven que podría ocupar un puesto directivo medio, mi respuesta fue muy clara: vamos a exponerlo, a motivarlo y a probarlo, veremos en unos meses su nivel de incompetencia, a mi me parece un gran perfil, pero busquemos “evidencias”, un proceso común en las empresas. La respuesta del presidente de la mesa directiva mientras hojeaba el currículum me dejó “helado”: vaya, una maestría “patito” y una universidad de “medio pelo”, no, olvídalo, busquemos otro. Esta actitud elitista, independientemente del mercado que se atienda como institución me ha dicho que posiblemente, dentro de las subidas y bajadas, una de las máximas figuras de autoridad de la institución tiende a prejuzgar a las personas con el pretexto académico, podría ser por arrogancia, cansancio o baja autoestima.

La tentación de creernos infalibles (incluso con la falsa humildad o con el error de la conciencia escrupulosa) es uno de los peores errores del ser humano: filósofos, empresarios, políticos, profesores, científicos, etcétera. Cada día observo actitudes causa del estrés emocional y exceso de actividades en las personas que buscan ser reconocidos o ganar más dinero o “acomodarse en algún puesto”, ¿qué vida es esta?.

Para evitar esto se recomienda:

  • Humildad (desprecio de si mismo)
  • Servicio a los demás, hay que empezar por nuestra casa y familia
  • Atender nuevas experiencias en otros círculos sociales, luchar por el perfeccionamiento por medio de la mortificación (en los pequeños detalles, como levantarse siempre a la misma hora) y la virtud (hábitos operativos buenos).
  • Tener cuidado con observar y desear un estilo de vida o pertenecer a una “aristocracia” o a una elite como un fin en la vida
  • Crearse necesidades, como comprar la nueva tecnología, utilizar “gadgets” porque están de moda, o creer que una casa nueva o un automovil último modelo es importante
  • Para los directivos se recomienda conformar un equipo no de amigos, sino de personas que se complementen, el error de sentirse cómodo con el consejo directivo es parte de la corrupción de las instituciones, hay que tener como consejeros a  personas capaces y que sus acciones hablen por ellos, de preferencia más inteligentes y de mas edad que la nuestra
  • La virtud de los líderes: prudencia, saber escuchar, preguntar, asentir y dar retroalimentación
  • Combatir la consciencia escrupulosa por medio de un mentor con cierta madurez y experiencia tanto a nivel personal como a nivel profesional, la experiencia familiar es fundamental

Jesús, rechazó la tercera tentación del diablo para amar únicamente a Dios y no a los falsos ídolos. Nosotros estamos en la lucha, pero tenemos el testimonio al cual debemos de seguir, independientemente de religiones.

Quedo a tus órdenes en emorar@me.com

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