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Foto: C. Corsini

Hace algunas noches tuve la oportunidad de asistir a una cena con amigos de la familia, son momentos  de riqueza e intercambio de ideas, precisamente dedicamos mucho tiempo al diálogo, temas muy interesantes donde por supuesto no podíamos dejar de mencionar el mal momento que estaba pasando México en lo referente a la empatía (aunque pareciera lo contrario), la política, poco trabajo en equipo, manipulación de información pero sobre todo de violencia. Esto no es nuevo, y es como una bola de nieve imparable que por lo general detona en problemas económicos y sociales.

Comentábamos que pareciera que con las redes sociales la “democratización” era mas evidente y que podría ser la oportunidad de mejorar socialmente, sin embargo ha sucedido todo lo contrario, muchas personas hablando y opinando, incluso generando barreras para el apoyo eficaz de personas o instituciones, pocas personalidades actuando adecuadamente o acercándose a la realidad, algunos grupos han aprovechado la situación para dañar a la comunidad o afear la ciudad con cartulinas mal hechas con mensajes que observan personas trabajadoras que por lo general les interesa lo que sucede pero tienen que trabajar para llevar comida a su casa, (80% de los mexicanos que ademas teme una recesión o devaluación de la moneda en México) podríamos decir que ni lo comentado en Facebook, Twitter o los mensajes públicos llegan a quien tiene que llegar, ya que los medios no son los adecuados, los resultados de la corrupción son la burocracia, lo autoritario y la estabilidad, así es, la estabilidad por la que apuestan los mexicanos es la que nos tiene en crisis sociales continuamente no importando el partido que gobierne, definitivamente vivimos en una crisis de liderazgo, donde en México reinan los demagogos, necesitamos líderes que busquen la verdad y no manipular en base a unos cuantos intereses personales.

Por un lado, nos molesta lo que sucede en otros estados de la república, pero por otro lado mantenemos los sistemas administrativos y de gobierno de personas de hace mas de un siglo, mantenemos a líderes sindicales durante 10 o 20 años, nuestras instituciones han parado de modernizarse y a base de agresiones hemos vuelto a la edad institucional de “Taylor” donde las personas son vista como medios para alcanzar mas riqueza -para unos cuantos-, reducimos a la persona a cosa o animal, ahora nos parecemos mas a una dictadura que a una democracia, recordando que las “democracias” también tienen sus injusticias y no necesariamente es el mejor modo de convivir o gobernar.

Si nos damos cuenta de lo que sucede, mucho tiene que ver que la gran mayoría no se prepara lo suficiente, algunos podrán hablar 10 idiomas y no tener nada interesante que decir, o tener un currículum de 10 hojas y no saber dirigir ni la vida propia, me parece que el primer paso para el cambio en México es ser factores de cambio en nuestra comunidad, estudiar con el objetivo de servir mejor, pero sobre todo vivir en la realidad para ser feliz, hay que mirar al futuro pero con un liderazgo magnánimo: unir, motivar, comunicar y ver por lo demás, insisto desde nuestra comunidad. Aunque pareciera que en nuestra sociedad permisiva, compulsiva, impersonal y hedonista esto es imposible siempre hay personas que cambian esto, ya que también dentro de las dimensiones de la naturaleza del ser humano está la de un ser social, pero sobre todo, si se ve desde el punto de vista sobrenatural estamos hechos para el amor, por eso, hasta para saber amar hay que prepararse y estudiar.

Miremos al futuro con esperanza.

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