Por: Jorge E. Mora Reyes

Hace algunas semanas compartía con mis compañeros de cátedra, los hechos tan desagradables y desordenados de las nuevas lecturas y “artes” “eróticas” que dominan el “mainstream” o dicho de otra manera, lo comercial que se ha vuelto el vicio y lo lejanos, cultural y socialmente, que estamos en cuanto a la virtud y la belleza.

Las diferentes sociedades se desgarran por hechos “injustos” pero por otro lado no están dispuestos a desarrollar las virtudes tan necesarias para ser justos, prudentes, fuertes y templados, mas bien, el grito de la sociedad va mas destinado a la violencia y la degeneración que por la lucha prudente y caritativa desde la realidad, pero claro, con las diversas ideologías que justifican sus acciones con: la verdad no es alcanzable o cada quien su vida o solo se vive una vez, pues es evidente que la justicia no existe.

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Sabemos que objetivamente está mal utilizar a cualquier persona para lograr fines personales y egoístas, pero si el hecho es sexual, entonces no importa, si se hace “público” es aplaudido, es vendible, es moda, pero si se trata de valores o religión es políticamente incorrecto y tachado por las  no tan nuevas dictaduras de lo placentero, lo materialista y lo utilitario. En las sociedades actuales ser corrupto y “cosificar” a  las personas es justificado y bien visto.

Espero explicarme bien, si la sexualidad desordenada (que no persigue unidad, complementareidad, ayuda mutua o la misma vida sino únicamente placer) es pública, se gana dinero y “amigos”, sin embargo la religión o los valores profundos deben quedarse en la esfera de lo “privado”, vaya locura, cuando en cuanto a naturaleza humana es imposible, es todo lo contrario, pero en un mundo donde la arrogancia, la soledad y el miedo mueve a la lucha por el poder y a muchas de las ciencias, no es entendible la realidad, la cual, a pesar de los positivistas, kantianos, constructivistas, etc., la verdad si se puede alcanzar, pero evidentemente si se manipulan los conceptos o el lenguaje, las sociedades serán ciegas, mudas y sordas a la realidad del ser humano.

La literatura, cine, radio y “artes” musicales o teatrales con fondo como el de “Las sombras de Gray” son parte de esta sinfonía de los vicios.

“Buena parte de la metodología publicitaria logra atraernos a determinados bienes y servicios apelando a las tendencias animales, a nuestros instintos mas bajos, a nuestros impulsos atávicos más obscuros. Todos conocemos bien la fuerza de estos resortes, su irrefrenable empuje y, hablando dramáticamente, el imperioso apetito que se suscita por su placentera y bestial satisfacción”

“Yo no estoy ni a favor ni en contra de la publicidad de los cigarros, pero me complace ver cómo se asocia con virilidad, con el campo, con actividades que requieren esfuerzo y dominio de sí; comprendo que el abuso de la cerveza es perjudicial, pero me gusta cómo se le une a la brisa marina, al vuelo de las gaviotas y al rumor de los manantiales: es una asociación paradójica que nos aleja del billar y de la cantina en donde realmente se vende la cerveza; comprendo que el brandy o el vino tienen su lado malo -junto a otros lados muy buenos-, pero me ennoblezco cuando se les asocia con el arte de la pintura, de la orfebrería o de la equitación”. C.Llano, Los Fantasmas de la sociedad contemporánea,p38-39, Trillas, 2007

La sinfonía de los vicios solo es identificable con una educación en base a virtudes, ¿te estas educando para la vida en virtudes? o para ¿pertenecer a una sociedad que gusta de la sinfonía de los vicios?

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