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Por: Maestro Jorge Edgar Mora Reyes

Arte: José Bolorino

“Quien se mira a sí mismo no ilumina” Lao Tse

La ley humana actualmente desatiende cuestiones fundamentales de la persona y la civilidad, es “congruente” con la falta de virtudes, educación y consistencia en la que vivimos las diversas sociedades.

Después de observar los hechos sucedidos en E.U.A. que involucran a la maligna institución de Planned Parenthood y la sociedad de nuestros vecinos del norte, me ha quedado muy claro que el mismo gobierno de tal país apoya a estas instituciones no porque sea “conveniente” sino por que es un gran negocio que aporta capital a los políticos y campañas de propaganda, entre otros intereses con motivos extrínsecos (dinero o recursos). Estos hechos son promocionados por personas, que tienen el “poder” para manipular y “crear” leyes, PERSONAS. Cerramos los ojos ante lo conveniente para el hombre, agachamos la cabeza, pero como vamos a defender la verdad, si ni siquiera la conocemos…

La ley “humana” positiva no puede otorgar al hombre, lo que la naturaleza no le ha dado.

Hoy en día es relativamente fácil observar los intereses que hay en promover prácticas deshumanas y el desorden intelectual, pasando por lo afectivo y lo psicológico. Una sociedad sin carácter es una sociedad fácilmente manipulable, recordemos que el carácter nos permite dominar nuestros instintos y placeres desordenados, ya que, “una sensibilidad espontánea, liberada de lo racional, desemboca siempre en la degradación”, la historia e incluso la ciencia lo han dicho, una y otra vez. Con esta premisa, se ha comprobado que cuando la persona no tiene nada que “regule”, “oriente”, “ordene” o “discrimine” los placeres (o al menos lo intente), simplemente se vuelven, compradores y usuarios compulsivos de las cosas o servicios; la persona degradada, pierde libertad operativa e intelectual, disminuye su capacidad de solidaridad y empatía, corre el riesgo de querer “utilizar” a las personas como si fueran cosas, por ende, si las personas son “cosas” entonces son substituibles o desechables. Todo lo anterior viene en el mismo paquete.

Esta es la ley humana de la que hablo, al servicio de los “placeres”, de lo “comercial”, de lo masivo, de los “propios” intereses, ya sea de poder, de estatus, de “placer”…de dinero o recursos. La ley humana debería ser reflejo de la ley natural, la cual no se pone en duda, se constata.

Revisando las estadísticas de los matrimonios en la INEGI, me he encontrado con una disminución acelerada de matrimonios en México, pues claro, hemos puesto todos los medios, para qué, en un país donde la mayoría de las personas son pobres y sin acceso a una educación de calidad (que tampoco por ser “educados” dejamos de cometer errores), pues, somos promotores, también desde la ley, de los divorcios, los matrimonios de hecho, sociedad de convivencia, etcétera.

Dejamos de atender la realidad de la persona, como diría Borges:

“Para mí soy un ansia y un arcano, una isla de magia y de temores, como lo son tal vez todos los hombres”

Pero claro, si confundimos conceptos como amor, familia, gobierno, LEY, de entrada ahora la labor es la de ordenar y explicar lo básico, vaya retroceso, sí, en la era de la informática e información, de tantas nuevas tecnologías y de saltos industriales y tecnológicos, existe la tesis de un retroceso social, sobre todo en valores, en lo moral.

En la charla con varios amigos, dialogábamos y nos sorprendíamos sobre como los “nuevos bárbaros” de GreenPeace prefieren golpear y matar personas protegiendo animales…ya de dignidad ni hablar…lo “peor” es que estas personas están protegidas por la ley, por grupos, empresas, instituciones, una vez más, una sociedad sin carácter, es fácilmente manipulable, es fácilmente engañable.

¿Cuántas ideología conoces?, ¿qué haces tú para que no te engañen?, ¿eres parte del problema o de la solución?

Quedo a tus órdenes en @emorar en Twitter.

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