Por Jorge E. Mora Reyes

@emorar

Ya muchos autores han hablado de la alternativa discutible y borrosa del estilo de vida, de los países de gran concentración económica y de negocios; existe una gran influencia cultural  y de estilo de vida que provocan una opresión basada en el descontrol de aquellas personas que viven en el egoísmo total, con intelecto nublado y voluntad desordenada.

No es extraño, por lo tanto, que no exista la mínima capacidad de análisis, comenzando con la falta de discriminación de la información, de un mundo hiper informado y una falta de visión global. No es de mi interés evaluar o retroceder a la inútil lucha de clases o de sistemas sociales y económicos que fracasan al no entender la naturaleza humana, todo lo contrario, el interés del presente escrito es realizar una reflexión con la pretensión de conocer la realidad para poder influir y ser factor de cambio, de la mejor manera posible, compartiendo un “ángulo” como punto de partida.

El egoísmo, el cual se fomenta en la mayoría de los espectáculos del deporte profesional, en la alta carga de sensualidad de los comerciales y series de televisión e internet, en la descarnada competencia industrial y la corrupción social, cultural, gubernamental y empresarial, se fortalece gracias al hedonismo y el permisivismo reinante, en cada hogar, en cada comunidad, en cada estado, en cada país, posiblemente como resultado de la indiferencia religiosa y moral que las mismas sociedades, en su ignorancia, promueven, dando paso a un positivismo absurdo, donde la autoridad en turno aplica una ley vacía, que de entrada debería ser reflejo de la ley natural y no de usos, estilos de vida y costumbres según convenga.

El egoísmo gira entre lo privado y lo público, y ¿de donde viene este fenómeno de la conducta humana?, una pregunta compleja que solo la teología puede dar ciertas razones que los creyentes pueden entender; la filosofía se ha aproximado durante siglos a esta respuesta tomando en cuenta las raíces antropológicas; la ciencia cada día se aleja mas de su objetivo: entender la realidad, por la sencilla razón de que usa la técnica, para dominar y no para ayudar al hombre, cayendo de nuevo, en el egoísmo y algo mas.

Como punto central de este error personal, colocaría a la fractura familiar y el estado gubernamental “paternalista” que no entiende de personas, sino de sistemas cuando debería de ser todo lo contrario, pero si este estado o empresarios pertenecen a una comunidad donde la fractura familiar es común, entonces, es parte del mismo problema. Parte de la opresión light.

La palabra clave: fraternidad.

Pero para vivir en fraternidad se requiere de educación, pero sobre todo cariño, cariño para educar en la fe, en el amor y en la libertad, algo que cada vez menos personas conocen y mucho menos practican.

¿Que respuestas podemos dar a estar dificultades sociales que marcan la vida en sociedad del mundo contemporáneo?

Mi twiter es @emorar.

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