Por: Jorge E. Mora Reyes

Imagen: Steen, La familia alegre.

Aproveché un foro empresarial en México, para comentar sobre la transparencia y amistad que se requiere en las áreas laborales de hoy, ya que como decía Aristóteles, “quien tiene amistad, no necesita justicia”. Mi tesis parte de que una empresa llena de amistades verdaderas desarrolla una cultura organizacional más innovadora, partiendo de la transparencia, empatía y el entorno de confianza que se requiere para un ambiente creativo.

En el área laboral hay que tomar en cuenta las “debilidades y miserias” humanas, ya que estas se mezclan con toda actividad y necesidad personal. ¿De qué miserias estoy hablando?, bueno, aquellas que  todos tenemos en mayor o menor medida y que influyen en todo ambiente al cual pertenezcamos: arrogancia, intereses desordenados, pereza, falta de rectitud de intensión, intereses ocultos, ignorancia, envidia, resentimiento,  baja autoestima, nulo control de nuestros instintos y tendencias,  búsqueda del poder, etc.

Otro punto importante de esta tesis de la amistad en la empresa tiene que ver con cómo nos hemos organizado para cumplir nuestra misión comunitaria. Durante toda la historia, hemos tomando en cuenta, como sociedad, más a los sistemas militarizados de estructura inflexible, piramidal y autoritaria, que a las personas y a las familias que buscan certeramente a la felicidad por medio de la bondad y la concordia incluso desde la adversidad y el dolor. Como nota aparte, en lo personal confiaría mas en un filósofo o educador como asesor empresarial que en un militar o estratega, como históricamente ha pasado en la mayoría de los gobiernos públicos o privados.

No se preocupe estimado lector, ya que desde tiempos inmemorables, pensadores y religiosos se han dado cuenta que por medio de la virtud operativa por un lado y las virtudes teologales por otro las personas pueden tender a una mejor vida y acertar en una vida feliz, en todas las dimensiones personales, incluyendo la laboral y empresarial.

Hay que aclarar que, para que la tesis de “los trabajos deben ser un lugar propicio para generar amistades de verdad por el bien de la empresa y la sociedad, incluso para su productividad” se necesitan ciertos conceptos base, que deben de tomarse en cuenta para poder desarrollar estructuras sociales de amigos en la empresa. Nos dice el Dr. Hector Zagal en su libro “Amistad y felicidad en Aristóteles”:

“La amistad por utilidad suele ser frágil y efímera por tres causas:

  • La precariedad de las posesiones humanas. Podemos perder nuestras propiedades en un abrir y cerrar de ojos (incluso el trabajo). Por tanto, si mi amigo frecuenta mi trato únicamente porque le interesan mis propiedades, la amistad se supedita a que yo las conserve. La fragilidad de la posesión del bien útil y la fragilidad de la amistad son proporcionales. Esta no es una verdadera amistad.
  • Según Santo Tomás, no siempre lo mismo es útil para el hombre, sino una y otra cosa, según los diferentes tiempos y lugares. La utilidad de un bien o una habilidad depende de nuestras circunstancias específicas. Por ejemplo, las habilidades de un marinero son de poca o nula utilidad a mitad de un desierto.
  • La amistad tiene un componente de justicia que está presente en la amistad. La amistad es recíproca, se da y se recibe. Por benevolencia, por beneficencia y por concordia.”

Dice el mismo Doctor Zagal, “Mientras la amistad virtuosa privilegia la comunión, la unión y la participación, la amistad por utilidad finca sus propios límites en el intercambio de bienes.”

Para generar organizaciones e instituciones virtuosas que permitan la amistad y favorezcan el trato y la productividad se necesitan personas virtuosasUnknown.

Más que estrategias, y tecnología, nos hacen falta personas virtuosas y amistades verdaderas para enderezar el mal camino que como sociedad hemos elegido, tanto personal y familiarmente como empresarialmente.

Quedo a sus órdenes en mi twitter @emorar

 

 

Anuncios