Por. Jorge E. Mora Reyes

Es cierto que cuando hablamos de dificultades en el amor conyugal lo primero que se nos viene a la mente es la infidelidad y las mentiras, que en si mismo es grave, pero por lo general estos fenómenos son resultado de otras dificultades que iniciaron en algo que parecía no ser inicuo. Estas posibles causas pueden o no ser críticas, pero “quien es fiel en lo poco, es fiel en lo mucho”, así que vale la pena tomar en cuenta los 5 factores que terapeutas familiares hemos encuadrado como los factores más comunes, cuando no únicos.

  1. No mantener la amistad en el matrimonio. Es importante pasar tiempo juntos, disfrutar de espacios fuera de casa y comer o cenar con otros matrimonios que compartan valores con nuestra familia.Los amigos se procuran y comparten cosas en común.  Muchos matrimonios se olvidan que la amistad y el amor requieren de voluntad y un continuo cuidado, hay que perseverar en lo importante: en las personas y en la relación. No se vale, “tu sabes que te amo”, hay que recordarlo todos los días con acciones y no solo con palabras.
  2. Subestimar el acercamiento corporal. Muchos matrimonios con el paso del tiempo obvian el contacto sensitivo y lo dejan pasar. Pero es humano y necesario un abrazo, un beso y la unión conyugal, para renovar los votos matrimonial, para acercarnos no solo corporal sino emotivamente, para reencontrarse físicamente e incluso para relajarse. El acercamiento corporal tiene muchos beneficios psicológicos, emocionales y físicos.
  3. No elegir adecuadamente a los amigos familiares. Hay amigos con estilos de vida ajenos a una vida familiar sana. Por ejemplo aquellos antiguos amigos de la universidad que se han quedado ciclados en una vida permisiva y hedonista (de placer por placer) donde las prioridades están desdibujadas y las responsabilidades casi no existen: viajes, salidas nocturnas, vidas desordenadas, vicios, etc. Este estilo de vida se promueve en las charlas y las convivencias continuas, y pueden confundir a los miembros de la familia sobre todo en momentos de crisis, que en una relación interpersonal es común. Hay que elegir cuidadosamente y certeramente a los amigos, ya que buenos amigos no hacen mejores personas.
  4. No compartir responsabilidades en casa y en la limpieza.  Ayudar en casa, con la planchada, lavar los trastes, la comida, y muchas otras responsabilidades genera lazos afectivos que fortalecen la relación de una manera más profunda que aquellos que no ayudan. Según la Universidad de Alberta, aquellas parejas que comparten responsabilidades en la limpieza de la casa tienen relaciones matrimoniales mas satisfactorias.
  5. No hablar de la relación. La mayoría de los conflictos tanto familiares como empresariales son por falta de comunicación o por una comunicación poco eficaz, es común que con el paso del tiempo se reduzca la comunicación continua, se obvian varias cosas y se suponen otras. El conocimiento personal y luego conyugal es dinámico y continuamente requiere de renovación, comunicación y diálogo ya que las personas cambian, de una u otra manera, para bien o para mal.

Vale la penar cada cierto tiempo analizar como vamos en cuanto a esfuerzo y voluntad personal en lo referente a nuestro matrimonio y así mismo comunicar, dialogar y preguntar al cónyuge: ¿cómo vamos?, tanto a nivel general como a nivel personal: ¿cuales son los retos personales y conyugales que debemos enfrentar?

Quedo a tus órdenes.

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